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Entendiendo la PTI – Enfermedad Púrpura

3 Claves para entender la PTI.

3 claves para entender la PTI

 

La Trombocitopenia Inmune Primaria (nombre reciente más aceptado por la comunidad científica médica) o PTI es un desorden que afecta la capacidad de la sangre para coagularse. Situación que pone en riesgo de sangrar con facilidad a quien la padece. La causa es el ataque a las Plaquetas por parte del Sistema Inmunitario y aquí te enseñaremos las 3 claves para entender la PTI que deberías tener siempre en mente.

Entender por qué el Sistema Inmunitario ataca un elemento que pertenece al mismo organismo es motivo de confusión no solo para personas que no están inmersas en el campo de la salud; en medicina durante mucho tiempo la PTI fue llamada “Púrpura Trombocitopénica Idiopática” (este último término haciendo referencia a que se desconocía la causa).

Queremos aportarte tres elementos clave para entender la PTI.

1. Es una enfermedad autoinmune.

La PTI no solo pertenece al grupo de enfermedades llamadas Trastornos Hemorrágicos (por la tendencia a sangrar), también se puede agrupar dentro de las entidades conocidas como “Enfermedades Autoinmunes”.

En estas, por distintos motivos, el Sistema Inmunitario acaba reconociendo elementos propios del organismo como si fueran extraños. Esto hace que el sistema de defensa acabe atacando a tales elementos como si fueran invasores.

Para el caso de la PTI la alteración del reconocimiento se da con las plaquetas y con las células que las producen. Por esta razón las personas con PTI suelen tener una concentración de plaquetas inferior a 100.000 por mm3 (el rango normal es 150.000 por mm3 a 400.000 por mm3).

2. No es una enfermedad infecciosa.

Si bien en algunos casos el desencadenante de este desorden sí puede ser una infección, la PTI en sí misma no es infecciosa o contagiosa. El problema es que el sistema que nos defiende contra infecciones (Sistema Inmunitario) empieza a reconocer las plaquetas como agentes extraños o que no pertenecen al organismo y por lo tanto las ataca.

En personas predispuestas, situaciones como algunas infecciones pueden activar el Sistema Inmunitario. Una vez activado, este puede confundir sustancias en las plaquetas como sustancias invasoras.

A pesar de existir predisposición genética a sufrir la enfermedad, la persona afectada no nace con esta “confusión” por parte del Sistema Inmunitario; por tanto se considera que la PTI es una enfermedad adquirida.

3. Las plaquetas son importantes para detener sangrados.

La sangre es un tejido líquido. Está llena de células, proteínas, hormonas, iones y otros elementos. Al ser líquida puede movilizarse gracias a un sistema de tuberías (los vasos sanguíneos) para así proveer nutrición y drenaje a todos los tejidos del cuerpo. Algo parecido a los sistemas de acueducto y alcantarillado en las ciudades.

Cuando una de estas tuberías, o vasos sanguíneos, se rompe debe existir un mecanismo que evite las pérdidas de fluido. Acá cumplen su papel las plaquetas, que funcionan como parches que no solo resanan la zona lesionada, también estimulan la activación de otros mecanismos de la sangre que promueven la coagulación y la reparación.

Dependiendo de factores como la edad, el sexo, si se sufre o no de otras enfermedades, los medicamentos que se ingieren, la cantidad de plaquetas y el grado de las hemorragias, el tratamiento de la PTI puede ir desde simple observación y seguimiento hasta manejo con cirugía y medicamentos que reducen la actividad del Sistema Inmunitario, por eso es importante tener claras las claves para entender la pti.

Nos gusta ayudarte a resolver dudas, pero recuerda que ante esta y otras condiciones salud siempre es acertado que consultes a tu médico.

 

Bibliografía.

Rodak; Fritsma; Keohane. Hematología Fundamentos y Aplicaciones Clínicas. (2014). Edición 4. Editorial: Médica Panamericana.