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Alzheimer o demencia.

Alzheimer o demencia las principales diferencias

A veces cuando sentimos que perdemos la memoria con cosas como dejar las ollas en el fuego mientras vemos una novela y olvidar que las dejamos allí u otros tantos episodios de la misma índole, nos asustamos al pensar que vamos a padecer esta enfermedad.

Cuando estas alrededor de los 60 años y comienzas a experimentar este tipo de situaciones, si se lo cuentas a tu hijo, hija, nieto, vecino o amiga, muy seguramente te van a decir que corras urgente al médico porque si no lo haces te convertirás en el desmemoriado crónico de la familia, cosa que no es así.


Reconoce el Alzheimer y las diferencias con otras enfermedades

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Bien es cierto que debemos prestarle atención a cualquier cambio físico, hormonal o de actitud, cuando vamos llegando a cierta edad, pero también es cierto que a veces exageramos con todo y comenzamos a ser el bicho raro que piensa que tiene cualquier enfermedad que escucha decir, algo así como hipocondríacos.

La demencia es una enfermedad que se adquiere, más no con la que se nace, es una enfermedad que va evolucionando con el tiempo y puede llegar a un estado crónico que no tiene reversa. Existen miles de demencias, pero hay tres que se presentan con mayor frecuencia.

Alzhéimer secundario:

Es aquella que no se origina en el sistema nervioso ni es degenerativo, esto no quiere decir que no se le debe prestar atención, sino que está asociada a que se manifiesta debido a otros trastornos que se tenga, como alteraciones nutricionales, enfermedades neurológicas, esclerosis múltiple, alteraciones endocrinológicas. Esta se detecta mediante un diagnóstico médico para encontrar su origen y en la mayoría de los casos se puede impedir su avance.

Demencia vascular:

También es conocida como demencia multi-infarto, según estudios es la segunda causa más fuerte de demencia luego del Alzhéimer. Se origina debido a las múltiples enfermedades que provocan lesiones al cerebro directamente, la patología que más genera este tipo de daños es la arteriosclerosis. Es una demencia que, si se detecta a tiempo, se puede enfocar el tratamiento al factor de riesgo para disminuir el índice de pérdida de memoria y evitar en lo posible que la enfermedad siga avanzando.

Demencia degenerativa o primaria:

En este grupo es donde encontramos el Alzhéimer, una de las demencias más severas y degenerativas que aún no tiene un origen médico definido, pues son muchos los factores de riesgo que la atraviesan, pero se instaura como la pérdida de memoria de manera progresiva que afecta las funciones cognitivas, basándose en no recordar las experiencias de vida, deteriorar las habilidades del habla y el movimiento, pierden la espacialidad, la lateralidad, entre otras alteraciones.

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Debemos documentarnos bien antes de asumir cualquier síntoma que se nos desarrolle o que veamos aparecer en otras personas, pues pueden ser mil factores los que generen algún tipo de demencia relacionada con la pérdida de memoria y que tenga cura, antes de pensar que es de índole irreversible e incurable.

El Alzhéimer es sin duda un tipo de demencia, pues, aunque existen muchas, es la más conocida en los estados crónicos. Debemos recordar tener una buena alimentación, una rutina de ejercicios y buenos hábitos alimenticios, pues esto ayuda a reducir los riesgos a futuro, además de no olvidar que somos tejedores de vida y saber que la clave es comenzar por nosotros para tener mayor autoridad al cuidar y velar por el bienestar de los demás.