Cambiando Vidas

Conoce la Mielofibrosis con estas 3 claves

Existen una serie de condiciones hematológicas, poco conocidas, que pueden afectar el cuerpo sin que el paciente se dé cuenta, entre ellas está la Mielofibrosis, un trastorno que afecta la médula ósea reemplazando su tejido normal por tejido fibroso… Pero ¿qué significa esto?

Reconocer y comprender enfermedades como la Mielofibrosis puede ser más complejo que otro tipo de patologías más evidentes, es por esto que Cambiando Vidas ha resumido este trastorno en tres puntos claves:
¿Qué es la médula ósea?
Es un tejido que se encuentra en el interior de nuestros huesos, encargado de producir las células de la sangre, es decir: los glóbulos rojos que transportan el oxígeno, los blancos que defienden al cuerpo de infecciones y las plaquetas que evitan las hemorragias ante lesiones y heridas.

¿Qué le ocurre a la médula ósea?
Cuando la Mielofibrosis afecta la médula ósea, la misma presenta tejido cicatricial lo que reduce la capacidad de producir suficientes células sanguíneas para el cuerpo; por lo que el hígado y el bazo deben realizar un sobre trabajo para compensar esta deficiencia y surgen así otras enfermedades hepáticas.

¿Qué produce esto en el cuerpo?
Cuando la médula ósea no funciona correctamente por la Mielofibrosis, el paciente puede presentar anemia, por la disminución de los glóbulos rojos; problemas de sangrado, por la producción deficiente de plaquetas; y ser propensos a infecciones, ya que se ve afectado el sistema inmunológico con la afección en la producción de glóbulos blancos.

La Mielofibrosis afecta entre 0.4 y 1.5 personas por cada 100.000 al año, y aunque puede ser diagnosticada a cualquier edad, es más frecuente en personas entre 60 y 70 años de edad, tanto en hombres como en mujeres, por lo que es importante realizarse revisiones médicas frecuentes en caso de presentar síntomas y así poder realizar un diagnóstico oportuno.