Cambiando Vidas

Nuestros pies son únicos

¿Sabías qué algunos expertos afirman que los pies reflejan la personalidad de cada uno de nosotros? ¿Sabías que las personas con diabetes tienen tipos de pies que lo caracterizan?

De hecho tiene nombre propio “Pie diabético” ¿de qué se trata? Pues bien, el pie diabético es el nombre designado a esta particularidad donde la piel se suele resecar con mayor intensidad que la de una persona sin diabetes, y porque es la parte del cuerpo con mayor riesgo para el paciente.

Este peculiar aspecto en los pies de los diabéticos debe ser manejado con mucho cuidado ya que es uno de los principales causantes hospitalarios y una preocupación médica constante, ya que la falta de cuidado en la piel del pie puede llevar al paciente incluso a la amputación de un dedo o del pie completo.

Es muy importante que prestes atención a la siguiente información si eres pacientes o cuidador:

El cuidado de la piel debe ser fundamental en el control de la diabetes puesto que el aumento del azúcar en la sangre ocasiona cambios en ella provocando mayor disposición a infecciones, difícil cicatrización, problemas de circulación en las extremidades inferiores o en el peor de los casos pérdida de sensibilidad en las piernas y pies. Son por estas razones que el cuidado de la piel en los pies es de suma importancia y debe ser diaria y cuidadosa para evitar casos tan críticos como los nombrados anteriormente.

Aquí tenemos información especial para el cuidado de tus pies:

  • ¡Haz una rutina! Sabemos lo difícil que puede llegar a ser revisar exhaustivamente tus pies pero debes hacerlo. Este ejercicio es primordial para la buena salud de tu cuerpo, así que ya sabes; si no cuidas de tus pies puedes sufrir graves consecuencias.
  • La temperatura ni muy fría ni muy caliente. Debes empezar a encontrar un equilibrio en el agua ya que las altas temperaturas te pueden causar quemaduras o graves lesiones.
  • Una vez terminado el baño recuerda secar muy bien tu cuerpo, evita la humedad en áreas como axilas, cuello, entre los dedos de las manos especialmente la de los pies.
  • ¡No te rasques! Ten mucho cuidado con rascar tu piel con las uñas u objetos afilados, tu piel es muy sensible y puedes causar heridas que se pueden infectar si haces uso de estos elementos.
  • En caso que observes manchas, oscurecimiento, enrojecimiento hinchazón o dolor en alguna parte de la piel, acude a tu médico tratante.
  • Procura usar cremas hidratantes.

¿Y qué zapatos me pongo?

Ya sabes que cuidados debes tener todos los días, pero una pregunta muy importante te debes estar haciendo ¿Qué tipo de calzado debo usar? No te diremos qué calzado es el que debes empezar a usar, pero lo que si te diremos es que cuidados debes tener en cuanto al momento de elegirlo:

  • Prefiere calzado hecho de fibra natural.
  • Evita zapatos donde los bordes laterales sean altos, ya que puede causarte ampollas o heridas.
  • La punta del zapato eligela ancha, así los dedos del pie tendrán suficiente espacio y no se rozaran entre ellos.
  • Zapatos a la medida, ajustados a la talla en largo y ancho de los pies.
  • Usar medias de algodón o lana y sin costuras siempre que estén en buen estado.
  • Realiza tus ejercicios físicos con un calzado cómodo permitiéndote realizar ejercicios correctamente y sin ningún problema.
  • Si observas algún tipo de deformidad en el pie tengas o no tengas dolor, callos o desgaste en el talón de manera irregular debes requerir plantillas. Ten presente que dichas plantillas deben ser recomendadas por tu médico tratante.

Procura evitar caminar descalzo, lava diariamente los pies con abundante agua y secarlos muy bien, una vez salgas del baño utiliza un calzado que no apriete a tu pie, usa zapatos blandos, cerrados y cómodos. Si eres mujer evita los tacones altos ya que ese tipo de calzado es inapropiado y puede causarte lesiones más adelante.

Solo tú puedes llevar el cuidado apropiado de tus pies, ten en cuenta estas recomendaciones, y en caso de notar algún cambio acude inmediatamente a tu médico tratante.