Cambiando Vidas

¡Ojo! que la diabetes no te sorprenda

Al comenzar a padecer una enfermedad, lo normal es que el cuerpo sufra una serie de cambios y en el caso de la diabetes ocurre igual.

Se debe estar siempre atento de la sintomatología que la acompaña muchas veces, como sentir sed constantemente, mareos, visión borrosa, entre otras, pues es una alarma que nos avisa que debemos chequearnos por un médico y tomar precaución, ya que esta no se encarga solamente de mantener nuestro nivel de azúcar por el cielo, sino que también genera vulnerabilidad al cuerpo, por ejemplo, impidiendonos tener una buena cicatrización.

Dentro de las complicaciones que genera la diabetes, existe una que aqueja de forma silenciosa porque la confundimos con un síntoma de la misma, es el edema macular diabético, una enfermedad que se inicia en los ojos y se complica directamente por ella. Todo comienza cuando los vasos sanguíneos de las vistas se tapan y comienzan a dejar filtrar sangre dentro del ojo, la cual lleva partículas de colesterol y grasa que van directamente a la mácula, parte de la retina que da la definición y el detalle de los objetos, la cual comienza a afectarse y puede causar, desde una visión borrosa, hasta su pérdida parcial o total.

Realmente cualquier herida, inyección, raspón o ruptura de vasos sanguíneos, siempre será más riesgosa cuando se padece diabetes, pues sea interna o externa la cicatrización será muy complicada y a veces casi imposible de sanar, dependiendo del nivel y lo avanzada que se encuentre la enfermedad. Esto quiere decir que los pequeños vasos se ensanchan dificultando la correcta circulación de la sangre; como consecuencia no llega oxígeno, ni nutrientes ni glóbulos blancos y es por eso que la cicatrización se retrasa y se da cabida a que las infecciones avancen, por eso el énfasis médico siempre estará enmarcado en el cuidado que debe tener el paciente con todo lo que haga o coma.

Estar conscientes es una labor única e individual que nos ayudará a tomar medidas sobre nuestra alimentación y tener una vida activa, disminuyendo los riesgos que corre nuestra salud. Pues por ahí dicen que para enfermarse solo hay que estar sano. La visión es un órgano y un sentido vital que debemos cuidar y proteger.

Se recomienda por lo general, que cuando un paciente sufre de diabetes, tome un examen médico de los ojos una o dos veces al año para evitar cualquier sorpresa, además de estar atento a cualquier cambio en la visión, pues el edema macular diabético es la primera causa de pérdida de la visión que se presenta en los pacientes con esta patología.