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Dormir eleva la producción de hormona del crecimiento

Producción de hormona del crecimiento.

Más que la cantidad es la calidad del sueño la que permite tener altos niveles de esta hormona en el cuerpo, de manera que no se trata de que los niños duerman por varias horas, sino de dormirlas bien, en condiciones adecuadas: un ambiente fresco, oscuridad y confort. La razón es que entre el 70 y el 80% de la producción de hormona del crecimiento se da durante el sueño.

Señalan los expertos que 50 minutos después de haber iniciado el sueño nocturno, el cuerpo secretará más cantidad de hormona del crecimiento, si se compara con otros momentos del día.
De ahí que esa idea que tienen las madres y las abuelas de garantizar que los niños tengan sueños reparadores tiene todo el fundamento del caso. Y un dato adicional: en los más pequeños, las horas de sueño no deben ser interrumpidas porque al hacerlo la cantidad de hormona liberada será menor y solo, 50 minutos después, se liberarán de nuevo cantidades elevadas.

“Es importante que los niños duerman sin interrupciones, porque cada vez que los despiertan su cuerpo dejará de producir esta hormona y su efecto sobre el crecimiento será menor. Sin embargo, el solo hecho de dormir, no hará que un niño crezca. Además del factor hormonal, existen otros factores que influyen en el crecimiento, como la alimentación, el ejercicio, el estrés y las características genéticas del individuo”, señala la Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos.

Claves para que tu hijo tenga un buen dormir:

  • Los bebés deben dormir entre 13 y 17 horas diarias. Los menores de cinco años, cerca de nueve horas.
  • Establece una rutina de sueño regular, con horarios. Hacerles dormir más horas de las necesarias no servirá para que crezcan más, cada uno duerme lo que necesita.
  • Si tu hijo despierta en las noches, lo primero que deben hacer los padres o cuidadores es detectar la causa, luego consentirlo, regresarlo a su habitación y tratar de que concilie de nuevo el sueño.
  • Mientras estén en casa, no permitas que tu hijo duerma en un sofá o es un espacio diferente a su propia cama.
  • Asegúrate de que el niño coma, mínimo, una hora antes de ir a dormir y sin tomar bebidas oscuras.
  • No permitas televisores, iPods o ningún tipo de elementos tecnológicos en el cuarto de tu hijo. Recuerda que, entre otras cosas, como consecuencia del desorden del sueño se pueden afectar varios órganos.