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¿Por qué mi hijo crece menos que los otros niños?

La talla baja y la pregunta frecuente sobre ¿ por qué mi hijo crece menos ? se presenta debido a un déficit en la hormona de crecimiento, explican los expertos que, la mayoría de las veces es causada por trastornos genéticos. Otras razones pueden ser malformaciones en las que se presenta mal funcionamiento de la hipófisis, es decir, la glándula ubicada en el cerebro que produce la hormona del crecimiento.

Aunque las razones para que este tipo de alteraciones ocurran pueden ser múltiples, señala la Clínica Dam de Madrid que, la mayoría de las veces, no se encuentra una sola causa clara de la deficiencia de hormona del crecimiento y agrega: “la deficiencia de esta hormona puede estar presente al nacer (congénita), también se puede desarrollar después del nacimiento como resultado de una lesión cerebral, tumor o afección”.

Si bien todavía hay dudas sobre sus causas, lo que sí es cierto es que la deficiencia de la hormona del crecimiento, generalmente, no se transmite de padres a hijos y, además, no es una condición que se pueda prevenir. Por esa razón, es que los expertos aconsejan revisar la curva de crecimiento con el médico después de cada consulta. Igualmente, se aconseja una evaluación por parte de un especialista, si la tasa de crecimiento del niño está disminuyendo o si la estatura proyectada para la edad adulta es mucho más baja que la estatura promedio de ambos padres.

¿Cómo tratarlo?

Antes de iniciar cualquier tratamiento médico para la talla baja, es necesario que padres y cuidadores den al niño o al adolescente apoyo emocional pues, con frecuencia, esta situación afecta su autoestima, dado que son víctimas de apodos o burlas entre sus amigos y compañeros de clase. Para hacer frente a esta situación, la Clínica Dam sugiere a familiares y profesores hacer énfasis en otras destrezas y fortalezas del niño.

Por su parte, una vez está indicado el tratamiento por los especialistas, aplicar inyecciones de hormona del crecimiento es la indicación. Según sea el caso, los pacientes podrán recibirla varias veces por semana o una vez por día.

En este proceso muchos niños aumentan 10 centímetros o más durante el primer año, y 8 centímetros o más durante los siguientes dos años. Luego, la tasa de crecimiento disminuye lentamente. Es importante mencionar, además, que la terapia de reemplazo con hormona del crecimiento no funciona para todos los niños.

Finalmente, habrá que decir que, si bien los efectos secundarios de la terapia con hormona del crecimiento son poco comunes, algunos de los más frecuentes son: retención de líquidos y dolores articulares y musculares. Además, cuanto más pronto se realice el tratamiento de la afección, mayor será la posibilidad de que un niño crezca hasta alcanzar una estatura adulta cercana a lo normal.

Y este último dato va para las madres. En los casos de de talla baja por déficit de hormona de crecimiento congénito existe un aumento en la incidencia de parto de nalgas en estos niños y un mayor riesgo de asfixia al nacer, a la vez que puede conllevar a casos de hipoglicemia en el parto y una ictericia (color amarillento en la piel del bebé) más duradera.