Cambiando Vidas

¡Sube las defensas! Con estos consejos alimenticios

El cuerpo humano tiene mecanismos de defensa para infecciones, lesiones, virus, bacterias y más; estas defensas vienen de los glóbulos blancos o leucocitos, una de las tres células sanguíneas. Ahora bien, cuando nuestro conteo de leucocitos está por debajo de lo normal, la persona comienza a estar propensa a nuevas enfermedades, infecciones y malestares.
Los pacientes con Mielofibrosis ven comprometido su producción de glóbulos, por un trastorno en su médula ósea; por lo que además de los tratamientos médicos correspondientes, debe comenzar a llevar un estilo de vida saludable que lo ayude a reforzar su metabolismo y defensas, entre estas opciones está el cuidar de las comidas comenzando a incluir ciertos tipos de alimentos con abundancia.

Alimentos ricos en vitamina B
Las legumbres, como los frijoles, arvejas, lentejas y similares son ricos en vitamina B y B12, lo que ayuda a producir energía, cuidar el sistema cardiovascular y nervioso, además de fortalecer el sistema inmunológico. Incluyendo una taza de estas legumbres en una de las comidas, la persona estará ayudando al correcto funcionamiento del cuerpo.

Proteínas magras y huevos, para aprovechar hierro El hierro es parte de las células sanguíneas y su producción, por eso se recomienda incluir en las rutinas diarias al consumir proteínas sin grasa y la clara de los huevos. Estos alimentos son prácticos de consumir durante el día y traen muchos beneficios.

Jugos cítricos para consumir vitamina C Tomar un vaso de jugo de naranja por la mañana, de toronja o fresas por la tarde, ayudan a mantener un metabolismo rápido, reforzar las defensas en el cuerpo y a diferir los nutrientes del resto de los alimentos que se consumen en el día. Mantener una dieta balanceada, el cuerpo hidratado y realizar ejercicios suaves; son la clave para que un paciente con Mielofibrosis o con déficit de plaquetas pueda proteger a su cuerpo de externos que lo enfermen.